
El tiempo se empeña en borrar antiguos recuerdos del pasado,
aquel instante en que te ame por primera vez,
en que nuestra risa era el único eco de aquella cuidad perdida
y nuestras promesas parecían eternas, incondicionales, imperturbables...
Recuerdo retazos de ese pasado que tanto quise para mi presente,
esas manos que me salvarían de mil naufragios,
esos ojos negros e intensos,
el remolino de pasión que erizaba nuestros cuerpos con tan sólo acariciarlos,
noches con sabor a despedida corroborados, cada mañana,
tras despertar y comprobar que mi sombra lucía solitaria entre las paredes de aquella habitación que jamás recordé tan fría...
Mi vida se va durmiendo a medida que mi alma despierta...
Dichoso pasado,
anhelado presente,
incierto futuro...
Siempre Tuya. Clarita